La primera parte de la etapa la hice sola ya que Tere se había hecho mucho daño al tropezarse con el bastón el día anterior. Salió un día lluvioso y el libro del camino indicaba fuerte rampas embarradas con riesgo de caídas. Cuando ella se incorporó tuve que cambiarme no solo de calcetines sino incluso de camisa y pantalón.
Como salíamos de Zenarruza nos ahorramos casi 7Km. de recorrido que se agradeció.