Una etapa de montaña en la que no dejó de llover. Incluso Jose Ignacio tuvo que parar el coche cuando la hizo por carretera.
Unicamente paramos cuando la lluvia torrencial nos obligaba hacerlo.Paramos a un coche para que nos subiera el último puerto y pudiéramos acabar la etapa a las seis horas.
Ya es bastante andar toda la mañana ¿no?.
