La etapa discurría hacia el interior por suaves subidas y bajadas con un hermoso paisaje.
Nos alojamos en una elegante posada al igual que en Noja
Nos acercamos al albergue que el padre Ernesto abre a los peregrinos con su casa familiar. Ayuda con lo que saca a mantener la guardería que las misioneras del rosario tiene en el Limón ya que conoció a Geraldina de cuando estuvo en España.
Fue muy gratificante compatir la charla que de a los peregrinos en la ermita antes de cenar y cenar con el cambiando impresiones de su viaje a Hispanoamerica.

Fue como el broche del camino que terminaría al día siguiente el tramo del 2015.
