La jornada es la más larga de este año. Es muy bonita y discurre por una zona que únicamente dispone un par de sitios para tomar algo. El tiempo ha sido fresco y despejado.
No se nos hizo dura la etapa ya que no llovió como el día anterior y llegamos a comer a las 14:00 horas.
Hoy hemos tenido una anécdota que nos ha hecho partirnos de risa: Sonó el despertador a las 23:45. Y nos pareció que habíamos dormido de un tirón sin saber que apenas habían pasado un par de horas. Desayunamos y nos arreglamos... hasta que miramos el reloj. Al final nos metimos vestidas en la cama hasta la hora de salir 6:15.
Una pena que no haya misa en el Monasterio de Sobrado por la tarde.




