Fue una etapa de montaña mas suave que la del día anterior y nos fuimos encontrando como en días anteriores a los mismos peregrinos que nos solían pasar a la misma hora.
Una tercera parte de los peregrinos son mujeres que caminan solas. La experiencia de conocer a otros tan diferentes a nosotros nos aporta una riqueza muy importante que nos impulsa a afrontar la vida con valentía.
En Lezama al no encontrar un alojamiento para los tres, Tere se animó a quedarse en el albergue "sola" y le permitió conocer con más profundidad a otras mujeres diferentes.
