Salimos para Pobeña con un día fresco y nublado que agradecimos después de los calores de días anteriores. La etapa no nos pareció tan monótona como nos la ponía la guía.
Paramos en un merendero muy agradable y en general no tuvo subidas por lo que me resultó muy agradable. La mayoría del tiempo discurrió por una senda asfaltada para bicis y caminantes.
Nos alojamos en un agradable pensión quedaba una plaza muy ajardinadas cerca de la playa tuvimos que ir a Mutzqi para comprar ya que el pueblo no tenía prácticamente ninguna tienda sólo una panadería.
El tiempo no acompañó para darse un baño en la magnífica playa por la tarde pasó la Vuelta Ciclista al País Vasco por delante de la pensión y prácticamente fue disfrutamos de un día muy tranquilo.
