Tal como nos indicaba el pronóstico llovió durante la etapa. Salimos 10 minutos antes para evitar mas tiempo la lluvia pero a la hora y media, antes de lo previsto, comenzó a llover y gracias a que salimos a la carretera pudimos evitar la calzada montañosa que es tan peligrosa cuando llueve. Aguantamos otra hora y media y cuando pudimos cobijarnos llamamos a Jose Ignacio para que nos recogiera ya que teníamos las botas completamente mojadas.
A una pareja de alemanes que se resguardó también la llevamos al albergue de Cadavedo. Ellos estaban más calados que nosotras.
Nos repusimos con un buen menú en el Hotel Astur Regal desde donde se divisaba la Ermita de La Regalina y toda la costa.
Por la tarde retrocedimos unos kilómetros para visitar la Playa del Silencio
